Descubre cuatro ciudades sinaloenses a través de su pasión por el béisbol

Descubre cuatro ciudades sinaloenses a través de su pasión por el béisbol

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·        Los partidos en Culiacán, Los Mochis, Mazatlán o Guasave son una forma auténtica de conocer la historia, la comunidad y los sabores de cada destino

Sinaloa es un estado con mucha historia y tradición beisbolera. Esta pasión comenzó profesionalmente en 1945, cuando Culiacán y Mazatlán participaron en la primera edición de la entonces Liga de la Costa del Pacífico. Con el inicio de la temporada 2026-2027 de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico, cuatro ciudades sinaloenses comparten su identidad y mueven la vida social durante el invierno con sus equipo de béisbol.

Culiacán y la tradición de los valles agrícolas

La capital sinaloense es el hogar de los Tomateros, el equipo más ganador del Pacífico con 13 campeonatos de Liga y 2 títulos de la Serie del Caribe. Su estadio recibe a 20 mil aficionados que conforman la llamada Nación Guinda. Además, el recinto alberga una de las pantallas más grandes de Latinoamérica —de 11 metros de alto por 33 de largo— y un museo interactivo que recorre su historia. El nombre del equipo, adoptado en 1965, rinde homenaje a uno de los cultivos más emblemáticos del estado. En las gradas, el juego se acompaña de agua de cebada, salchichas asadas, esquites, tacos de asada y sushi estilo culichi.

Los Mochis y la herencia de los campos cañeros

En el norte del estado, los Cañeros reciben su nombre gracias al cultivo que marcó la economía y el desarrollo de la región por décadas. Una de las costumbres que no faltan en el Estadio Chevron Park, es el grito de “¡Leña, Cañeros!, una frase que alude a la leña que alimentaba las calderas de la antigua industria azucarera y que en el diamante significa batear con fuerza. Esta experiencia se acompaña con antojitos y especialidades regionales como las chorreadas, el ceviche de sierra con zanahoria y las tortas de lomo.

Mazatlán y la vida frente al mar

Los Venados de Mazatlán se coronaron como los primeros campeones de la liga en 1945 y desde entonces se han convertido en un símbolo de orgullo para el puerto. El Estadio Teodoro Mariscal se ubica a pocas calles de la playa haciendo que la dinámica de un día de partido incluya una visita al emblemático Malecón. El ambiente costero también se traslada a las tribunas, donde las bandas de música sinaloense tocan en vivo mientras los espectadores disfrutan del partido con tostitos preparados, salchichas asadas, cocohorchata y ceviche de pescado o camarón.

Guasave y la lealtad de su comunidad

La historia de los Algodoneros de Guasave se cuenta a través de la fidelidad de su gente. Cuando la franquicia salió de la ciudad en 2014, su afición mantuvo el espíritu deportivo hasta lograr su regreso en 2019. Su nombre rinde homenaje a los campos de algodón que definieron el pasado de la región y hoy visten al equipo con los colores azul y blanco. En el Estadio Kuroda Park, las hamburguesas, los nachos con carne deshebrada, el arroz frito y las donas de azúcar son los platillos más característicos. Además, al terminar algunos juegos, la convivencia continúa con “La Parranda” una fiesta dentro del estadio con música, espectáculos y pirotecnia.

Como reconocimiento a su contribución al deporte y al turismo estatal, este año las novenas recibieron el distintivo Orgullo Sinaloense 2026, en la categoría Gran Trayectoria Deportiva. En cada ciudad, el béisbol permite conocer la tradición deportiva local a través de sus equipos, las costumbres de la afición y los sabores que acompañan el juego.